Porque el universo siempre nos trató bien, volvimos de suerte justo un día antes de que se tomaran medidas más drásticas respecto de los vuelos y los transportes. La cuarentena ni era obligartoria para nosotres, que veníamos de Brasil, pero se volvió obligatoria al otro día. Cada día una noticia más fuerte. Cuarentena para algunos, cuarentena para nosotres, cuarentena obligatoria para todes. Y es tan nuevo, y es tan raro todo, que nos cuesta entender que estamos viviendo un hecho histórico.
Que todo el mundo, sin distinción de ningún tipo, está atravesado por esto que impacta en la salud, y en consecuencia, en las vidas de cada une. Y ahi, en eso que parece tan simple, nos igualamos al instante. Y es que no importa el lugar, la cara, el genero, la idelogía, no importa en definitiva nada, somos humanos vulnerables a ese virus que alguno de nosotros creó.
Lo único que varía según la ubicación geográfica es el Estado, y el acatamiento a las medidas segun la cultura. Pero más tarde o más temprano terminaremos todos en nuestras casas esperando que pase el temblor.
Imposible no mencionar el privilegio de clase que significa tener un techo por un lado, y las comodidades de una casa.
Porque quedarse en casa no es para todos lo mismo, hay quienes tenemos sábanas limpias, agua caliente, internet y plata para decidir qué comer. Hablo siempre desde este lugar, el cómodo, el confortable, desde el cual me siento a escribir esto una tarde en la que probablemente estaría dando vueltas con la bici o en la casa de una amiga. Más no, en este período único en el último siglo, nos toca parar, quedarnos quietos, donde sea algo parecido a tu casa.
Y ese detenerse nos tiene que invitar a pensar o hasta nos obliga a eso. ¿qué casa construí? ¿es este mi hogar? porque obviando los privilegios del confort, pienso en todos aquellos que viven en casas que no quieren, con personas que no quieren o con quienes se llevan mal. Me recuerdo a mi misma en una casa infeliz y pienso, qué suerte que ya no vivo allí, que cambié mis circunstancias. Escucho al vecino de al lado pelearse con la esposa por algo de la cortadora de pasto y vuelvo a pensar en cuán necesario es ser amables, tratarnos bien siempre, pero más aún en estas circunstancias.
Nos tocó este obstáculo, es un virus, se generó en China, pero podría haber sucedido en cualquier otro lado del mundo.
Y ahora? LLegué el domingo y es viernes, yo voy 5 días de cuarentena, de la linda, de la privilegiada, la bien acompañada, y me propongo pensar ¿para qué? ¿para qué nos toca atravesar esto?
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