jueves, 21 de mayo de 2020

Extraño

Extraño debe ser uno de los verbos más usados de los últimos dos meses. Podría ser trending topic en Twitter, podría ser un hashtag como #TBT. Yo extraño muchas cosas y sin embargo eso me incomoda. Que hablemos tanto del pasado, que subamos fotos viejas, que todo sea un mar de añoranzas. Lo entiendo y comparto bastante la nostalgia de lo que solía ser nuestra cotidianeidad, pero necesito darle sentido a este presente. Aceptar que transitamos esto, hacer magia entre el living y la cocina, valorar la charla con la verdulera, mirar al compañero que tenés al lado, abrazarlo más.
Entiendo igual, entiendo las ganas de mandar a alguien a la mierda, de incumplir la cuarentena, sentir que hasta la cama es incómoda, ni saber cómo sentarse en el sillón. Hay días que el desgano todo lo copa, conquista los rincones de una rutina que no elegimos, y no elegirla es lo más difícil.
Extraño muchas cosas, si. Pero este presente tiene que tener sentido, tenemos que poder disfrutar también, tenemos que transformarnos. Y es así, en colectivo.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Anécdotas de cuarentena

La que conoció a un chico en la fila de Jumbo, la que compró cera depilatoria por primera vez en su vida, la que hizo yoga por primera vez, la que se cruzó a un chico en la calle que le pareció lindo, a la que haciendo un vivo se le rompió un estante encima.
En cuarentena las historias cambiaron. Parece que no tenemos anécdotas que contar. "¿Qué vas a hacer el finde?" es una pregunta que no existe. Cuando arrancás una videollamada sentis que no tenés nada que responder a "¿Qué contás?", que se yo, acá, en mi casa, todo el tiempo. Y las historias empiezan con "ayer fui a la verdulería y...". Después pensás un poco más y se te ocurre algo, porque nuestra vida sigue, solo que diferente -muy diferente- a como era.
En cuarentena es difícil que conozcas a alguien nuevo además de la persona con la que compartis el techo, llegado el caso de que lo compartas, o tal vez los vecinos, te haces amigo del señor de la galletitería, del carnicero, y cuando nadie te ve en la calle te sacas el barbijo, porque no se respira igual con eso puesto.
Extrañamos la calle como un lugar lindo para transitar. Extrañamos caminar relajados, respirar hondo, cruzar miradas con confianza, saludar con un abrazo, no ver nada ni a nadie como una amenaza. Son cosas pequeñas que hoy parecen inmensas. Cambiaron las anécdotas, pero todavía las tenemos, solo son un poco más raras.


lunes, 4 de mayo de 2020

distancia y amor

No preguntamos si es posible amar? preguntamos cómo amamos.
No hay imposibilidad para el amor, y no es una frase hecha, es un hecho.
Podemos estar en otro tiempo, amando a alguien que murió, podemos estar en otro espacio, amando a alguien que está lejos, podemos amar a alguien que nunca conocimos personalmente, podemos amar a alguien que no nos conoce, podemos amar a un ser de otra especie, podemos amar a quien sea, como sea. Podemos amar, siempre.
La cuarentena nos distancia de algunas personas, de familiares, de amigues, de amores, de sobrinitas creciendo en Neuquen. Pero eso no limita, ni menos imposibilita. Solo cambian los modos, las formas, las expresiones. Tal vez aprendamos a amar diferente en este presente, en esta comunión de soledades, donde nos desencontramos en lo fisico, pero nos encontramos de otras maneras.